jueves 24 de enero de 2008

Colectivos. Un viaje de Ida?

Colectivos. Un viaje de Ida?

Qué fenómeno tan particular que tiene nuestro país, una especie de vehículo popular de transito vial ligado al destrozo de coches, accidentes, etc.
Todos manejamos mal, pero no como el colectivero, éste tiene una saña particular con los autos diminutos, las bicicletas, las viejitas y por supuesto los taxis.
Me pregunto si de chiquito el futuro colectivero cuando andaba en bici, o paseaba en triciclo por la plaza encerraba a los demás nenitos o se les pega atrás hasta que lo dejasen pasar.
Tal vez se deba a desperfectos técnicos, por eso cada tanto vemos un bondi incrustado en el frente de una casa o en la vidriera de algún local con poca suerte ese día.
Por eso quizás, tampoco respetan los semáforos en rojo, semejante monstruo metálico no debe tener un buen sistema de frenado.
Lo más interesante es ser un desdichado pasajero. Ni bien uno sube, en el momento justo cuando estás por poner una moneda chiquitita en una ranura insignificante a una altura considerable el colectivo gira en una curva casi en 2 movimientos (1. Está quieto – 2. Giró por completo).
Y ahí la monedita sale disparada por debajo de las piernas de perfectos desconocidos, pero con tanta mala suerte que no pudiste ver para dónde, sobretodo porque estabas velando por tu vida y tratando de no seguir los mismos pasos que la moneda.
Si estás sentado la cosa cambia, es probable que no vueles con cada movimiento brusco, pero seguro te tenés que levantar porque sube una embarazada/anciana, o tal vez te cansaste de que tus glúteos se cocinen a fuego lento por el calor del motor.

Los colectivos, tienen esas pequeñas-grandes molestias, como por ejemplo, que las ventanillas en verano están durísimas, que ni siquiera He-Man podría abrirlas y a contracara de esto en pleno invierno, no sabés que hacer para que queden cerradas y no se te congelen las orejas.
Si te sentás atrás parece que estás en el Samba, o en el toro mecánico, se mueve tanto que terminás agarrándote del tipo que tenés al lado.
Otra cosa curiosa es la ubicación de los timbres, algunos están arriba de la puerta por lo que tenés que colgarte de una mano y la otra estirarla para llegar sin sucumbir en el hueco de las escaleras. O sino, están esos que apuntan para abajo, que sólo los contorsionistas y los enanos los pueden tocar.
También, luego de esperar casi la mitad de tu día en la parada te puede pasar que; el colectivo viene tan lleno que no para, viene atrasado y tampoco para, o finalmente te hace la tan odiosa seña de “no, no”, y mirás que tiene el cartel de “MÁQUINA EXPENDEDORA FUERA DE SERVICIO” algo similar a estar en el infierno.
De seguro el colectivero es el personaje más insultado de todos los que tenemos en la Argentina, más que los políticos, que los policías, que el del supermercado chino y que el mecánico. Pero a ellos pareciera gustarles, disfrutan de hacerte luces y esperan sedientos que tu mano salga de la ventanilla generando algún gesto grosero, o que le digas el famoso insulto familiar.
De ser así, me considero un fiel cumplidor con sus deseos y jamás caeré en el olvido de gesticular contra ellos.

3 comentarios:

A las 16 de julio de 2008 01:17 , Blogger ANDREA ha dicho...

Estimado Tomàs:
Soy la esposa de uno de "esos colectiveros" a los cuales acusas de tener mala saña.
Me decidì a hacer un comentario porque me parece injusto que una persona pueda acusar de semejante manera a otras, sin conocimiento de causa y sin ponerse por un instante en su lugar.
Si a mi alcance estuviera, te invitarìa a ponerte frente al volante de un "semejante monstruo metàlico" durante una semana solamente, y luego te pedirìa tu opiniòn nuevamente.
El conductor de colectivo no sòlo transporta a gente como vos, que se queja sin saber lo sacrificado que es su trabajo, sino que tambièn transporta a personas ebrias, enfermas, discapacitadas (a las cuales muchas veces ayudan a subir, sin que esa, sea su tarea),etc.
Los conductores de colectivos, hacen un curso de varios meses a cargo de profesionales del trànsito, psicologos, mèdicos, etc. que los capacita para estar al frente de un colectivo, por eso tienen un registro profesional que renuevan todos los años, luego de un test psicològico. ¿Vos hiciste todo esto para obtener tu registro?.
Si alguna vez transportaste màs de 500 personas por dìa, si limpiaste el vomito de un total desconocido, si pudiste acercar un colectivo a la acera cuando toda la cuadra estaba ocupada por autos, si tuviste que cumplir con un horario màs allà del trànsito, si pudiste prestar atenciòn al vehìculo de adelante, de un costado y del otro, el de atràs, y en màs de 50 pasajeros a la vez, entonces no podrìas opinar de esta manera.
El conductor de colectivos, es un trabajador como cualquiera, los hay buenos y los hay malos, por eso, no podes encasillar a todos de la misma manera.
Si tenès la posibilidad de hablar con un psicològo (que tenga conocimiento de causa, por supuesto)preguntale, cuantos conductores de colectivo, terminan en tratamiento psicològico por tratar a diario con gente como vos.
Ojalà aprendas a ponerte en el lugar del otro antes de opinar, asi tus opiniones podrìan ser un poco màs justas.
Con respecto a la falta de comodidad en las unidades, deberìas presentar tus quejas ante las respectivas empresas o ente regulador, y si no encontras soluciòn tenès varias opciones para no viajar en colectivo; si tu situaciòn econòmica lo permite, podrias viajar en taxi, tenès tambièn trenes, subtes, podrìas optar por la bicicleta o simplemente caminar, de esta manera te ahorrarìas seguir pasando malos momentos en el colectivo y a su vez le ahorrarìas a varios conductores tener a bordo de su unidad a personas tan injustas como vos.
Te saluda atte.
Andrea.

 
A las 11 de septiembre de 2008 18:27 , Blogger Tomás Di Guardia ha dicho...

Gracias Andrea, la verdad que es gratificante hablar con gente como vos y es bueno saber que existen personas que todavía no entienden el objetivo de un texto, y que creen que se puede embolsar a todos los colectiveros.

Cuando describo a un personaje hablo de un arquetipo, como aquél que comenta sobre la corrupción de los policías. Yo no creo se tenga la intención de atacar al pobre oficial que pasa 10 hs parado en la misma esquina o al mecánico que arregla nuestros coches.

Pero más allá de esto, es asombroso como puede no mirarse más allá de las narices y ahogarse en un vaso de agua.

Muchas gracias nuevamente igual por tus palabras, aunque tengan los acentos al revés del uso español, te aseguro que me llegaron.

 
A las 26 de septiembre de 2008 22:58 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Estimado Tomás:
Fue gratificante recibir su respuesta, y más allá de mis acentos en sentido contrario, lo importante es que mis palabras llegaron.
No soy una de esas personas que no saben mirar más allá de sus narices, y es justamente por tal motivo que me decidí a contestar su blog, pensando en los conductores de colectivo que podrían leer su comentario y sentirse heridos.
Debido al trabajo que desempeña mi marido, he visto a muchos conductores de colectivos, sufrir la crítica diaria de personas como ud. gratuitamente.
Ud. dice que habla de un arquetipo, dicha palabra significa "prototipo ideal" y no es justamente lo que describió, sólo se dedicó a resaltar sus defectos. Seguramente quiso decir, que no se refería a todos los conductores de colectivos en general, pero tampoco lo aclara en su blog, lo cual fue motivo de mi primer comentario.
Creo entender muy bien el objetivo de un texto, como dice Habermas ( pensador, sociólogo y filósofo alemán) "Los sujetos capaces del lenguaje y de acción deben estar en condiciones no sólo de comprender, interpretar, analizar, sino también de producir textos según sus necesidades de acción y de comunicación", respetando el pensamiento de una persona, creo más capacitada que ud. y yo, fui no sólo capaz de comprender, interpretar y analizar su texto, sino también de producir un texto según mis necesidades de acción y de comunicación.
Lo importante, más allá de todo, es que pude hacerle llegar a ud. y a cualquier persona que visite su blog, otro punto de vista, muy distinto al suyo sobre una profesión por demás ingrata.
Me parece perfecto que todos podamos hacer uso de nuestra libertad de expresión, pero sería bueno poder medir las palabras que usamos, y aclarando que no estamos generalizando.
Espero que nuevamente le lleguen mis palabras.
Agradezco su aclaración sobre los acentos, (que habrá notado corregí) y paso a informarle que la palabra tránsito lleva acento (omitido por ud. en su primer blog) y que siendo una persona con un buen vocabulario, me parece extraño que utilice palabras tales como BONDI, que no tiene traducción en ningún diccionario de habla hispana.
Saluda a ud. atte.
Andrea.

 

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